Test de hidrógeno espirado

El test de Hidrógeno espirado consiste en la medición de hidrógeno en el aire que respiramos tras la administración de un azúcar (lactosa, fructosa, sorbitol, glucosa, lactulosa, xilosa, etc).

Normalmente las bacterias intestinales tienen la capacidad de descomponer los azucares liberando Hidrógeno, que pasa al torrente circulatorio y de aquí al pulmón, expulsándose finalmente al exterior mediante la respiración.

El procedimiento consiste en realizar una medición basal de Hidrógeno y después de la administración del azúcar cada 10 o 30 minutos por un periodo de 3 o 5 horas (dependiendo del azúcar que estemos evaluando).

Es importante realizar una correcta preparación el día anterior siguiendo una dieta específica, acudir en ayunas, no masticar chicles ni caramelos, no fumar antes del estudio y no haber tomado antibióticos las semanas previas.

Las indicaciones fundamentales de los test de hidrogeno espirado suelen ser la sospecha de intolerancia alimenticias (test de lactosa, fructosa y sorbitol), sospecha de un sobrecrecimiento bacteriano (test de lactulosa o glucosa) o bien cuadros de malabsorción (test de xilosa). Es posible que durante la realización del test algunos pacientes presenten síntomas como gases, hinchazón del abdomen, o ganas de evacuar, que suelen ser leves y transitorios.

Clínica ServiDigest dispone de un servicio de Motilidad y Pruebas funcionales digestivas que permite completar el estudio y el tratamiento de enfermedades y alteraciones funcionales digestivas.