La obesidad es una enfermedad crónica que se define como un incremento exagerado en el peso. Es cierto que la base fundamental para el equilibrio en el peso es una alimentación adecuada acompañada de actividad física. Moverse más y comer menos es lo que muchos profesionales de la salud recomiendan.
La verdad es que en muchas ocasiones hay factores externos que determinan o alteran este equilibrio, y la ayuda con medicamentos para la obesidad trae efectos beneficiosos que pueden potenciar la pérdida de peso.
La importancia de buscar orientación médica
Es importante buscar orientación médica para saber si eres candidato o no a recibir tratamiento farmacológico. Son pocas las alternativas farmacológicas que se encuentran disponibles para el paciente con obesidad. Estos medicamentos tienen un mecanismo de acción específico y no todas las personas con obesidad son candidatas a recibirlos ya que existen contraindicaciones y complicaciones que deben ser alertadas y atendidas por el médico.
Medicamentos autorizados en España
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) actualmente autoriza 5 fármacos para el tratamiento en obesidad, la mayoría con indicación en paciente con IMC > 30 Kg/m² o a partir de IMC > 27 Kg/m² con comorbilidades. Los medicamentos autorizados en España para el manejo de la obesidad son:
Orlistat
Orlistat tiene como mecanismo de acción inhibir la lipasa pancreática, la enzima que se encarga de desdoblar las grasas para que se puedan absorber, e inhibe la absorción de las grasas en un 30%. Al no recibir este porcentaje de grasa el organismo empieza a usar la grasa de reserva, lo que conlleva a una pérdida de peso. Los efectos adversos más frecuentes están relacionados a síntomas sobre el tracto gastrointestinal, como diarrea, flatulencias, distensión abdominal, entre otros. Está contraindicado en el embarazo y en patologías relacionadas al aparato digestivo. Su administración es vía oral y la prescripción se individualiza con cada paciente.
Liraglutida
Liraglutida es un análogo de GLP1. Los GLP1 se liberan en respuesta a la ingesta de alimentos, tienen receptores en el hipotálamo y en el intestino, donde aumentan la sensación de saciedad. Estos análogos regulan la homeostasis de la glucosa, estimulando la secreción de insulina, ayudando así a perder peso. Dentro de los efectos adversos se incluyen: náuseas, dolor abdominal, estreñimiento o diarrea. Está contraindicado en pacientes con cáncer de tiroides, NEM tipo 2, pancreatitis, embarazo y lactancia. Debido a la falta de estudios de seguridad en mayores de 75 años, no se aconseja su utilización en este grupo poblacional. Su administración es a través de una inyección subcutánea diaria y se debe usar bajo prescripción médica.
Semaglutida
Semaglutida es un análogo de GLP1 que fue aprobada inicialmente para el tratamiento de pacientes con diabetes tipo 2 y obesidad, y este año 2024 fue autorizada para ser usada en pacientes sólo con obesidad. Sus efectos terapéuticos son similares a los de la Liraglutida, ya que tienen el mismo mecanismo de acción, al igual que sus efectos adversos. La diferencia fundamental entre ambos fármacos es que Semaglutida es de aplicación semanal.
Tirzepatida
Otro medicamento que llega a formar parte de las opciones terapéuticas para pérdida de peso a partir de julio de este año es la Tirzepatida, que tiene una acción dual: agonista de los receptores GIP y análogo de GLP1, que permite un adecuado uso de la insulina por los tejidos periféricos. Disminuye la velocidad del vaciado gástrico y aumenta la sensación de saciedad por un periodo prolongado de tiempo. Los efectos adversos de este medicamento son en gran parte digestivos: pueden causar náuseas, vómitos, estreñimiento o diarrea.
Futuro del tratamiento farmacológico
Existen líneas de investigación con otros medicamentos que estarán disponibles en un futuro cercano. Eso ampliará las opciones terapéuticas para esta enfermedad, aunque en la actualidad debemos trabajar con las opciones que tenemos disponibles en este momento.
Limitaciones actuales en España
Actualmente en España estos medicamentos no están cubiertos por la seguridad social y solamente se pueden indicar los análogos de GLP1 en pacientes con diabetes y obesidad. En los casos sin diabetes, los tratamientos deben ser financiados por los mismos pacientes debido a que la obesidad no es considerada aún como enfermedad crónica ante el organismo sanitario. La opción de la administración de salud pública para estos pacientes es la cirugía bariátrica, indicada sólo para aquellos que presenten un IMC > 40 Kg/m².
La importancia del seguimiento y el estilo de vida
No existe una fórmula milagrosa cuando hablamos de perder peso. Podemos usar alternativas que nos permitan acompañar al paciente con obesidad durante el proceso de adelgazar, con la finalidad de concientizar que no sólo es bajar de peso y hacer una dieta con límite de tiempo, sino aprender a distribuir cantidades, combinar adecuadamente los alimentos y realizar actividad física constante, y asumir estos cambios como nuevo estilo de vida.
El tratamiento médico es un aporte más en la lucha contra la obesidad. No todas las personas son potenciales candidatas a recibir estos medicamentos y es por ello la importancia de realizar una evaluación con un especialista que determine la mejor estrategia para bajar de peso.
Dra. Leoniana Yaneth Bustillos De Grimaldo
Especialista en Endocrinología y Nutrición de Clínica ServiDigest
Unidad de Obesidad-Servicio de Endocrinología y Nutrición
Colegiada n. 61781 del COMB


