La sensación de que los alimentos se quedan detenidos en el esófago durante la deglución es un motivo de consulta relativamente habitual en gastroenterología.
Aunque en ocasiones puede relacionarse con una ingesta rápida o una masticación inadecuada, la presencia de episodios repetidos de disfagia o impactación alimentaria debe hacer sospechar de una patología subyacente, entre ellas la esofagitis eosinofílica.
La esofagitis eosinofílica es una enfermedad inflamatoria crónica del esófago, de base inmunoalérgica, caracterizada por la infiltración de la mucosa esofágica por eosinófilos. Esta respuesta inflamatoria se desencadena, en la mayoría de los casos, por la exposición a determinados antígenos alimentarios.
Manifestaciones clínicas
Desde el punto de vista clínico, los pacientes suelen presentar disfagia intermitente, especialmente por sólidos, y episodios de impactación esofágica, en los que el alimento queda retenido en el esófago y no progresa hacia el estómago, incluso tras la ingesta de líquidos.
En algunos casos, estos episodios requieren atención médica urgente para la extracción del bolo alimenticio.
Es frecuente que los pacientes refieran estrategias adaptativas, como comer más despacio, beber agua de forma repetida durante las comidas o evitar determinados alimentos de consistencia más sólida, como carnes o pan.
Etiología y factores desencadenantes
La evidencia actual indica que la esofagitis eosinofílica está estrechamente relacionada con mecanismos de hipersensibilidad a alimentos. Entre los desencadenantes más habituales se encuentran los lácteos, el trigo, el huevo, la soja, los frutos secos y, en menor medida, el pescado y el marisco.
En muchos pacientes coexisten antecedentes personales o familiares de enfermedades atópicas, como asma, rinitis alérgica o dermatitis atópica.
Evolución y complicaciones
Si no se diagnostica y trata adecuadamente, la inflamación crónica puede dar lugar a cambios estructurales en el esófago, incluyendo fibrosis y estenosis. Estas alteraciones condicionan una pérdida de distensibilidad y una reducción progresiva del calibre esofágico, lo que agrava la disfagia y aumenta el riesgo de impactaciones recurrentes.
Importancia del diagnóstico
El diagnóstico se basa en la sospecha clínica, la realización de una endoscopia digestiva alta y la confirmación histológica mediante biopsias esofágicas, donde se objetiva la presencia de eosinofilia significativa.
Un diagnóstico precoz permite instaurar medidas terapéuticas dirigidas a controlar la inflamación, prevenir complicaciones estructurales y mejorar la calidad de vida del paciente.
Manejo
El tratamiento incluye, según el caso, modificaciones dietéticas dirigidas a eliminar los alimentos desencadenantes, tratamiento farmacológico antiinflamatorio (principalmente con corticoides tópicos deglutidos) y, en situaciones de estenosis, procedimientos endoscópicos de dilatación.
Si presentas episodios repetidos de dificultad para tragar o sensación de atasco alimentario, es recomendable realizar una valoración especializada para descartar esta entidad y establecer un manejo adecuado.
Dr. Marc Galindo Galindo
Especialista en Aparato Digestivo de Clínica ServiDigest de Barcelona
Unidad de Neurogastroenterología y Motilidad Digestiva de Clínica ServiDigest de Barcelona
Servicio de Endoscopia Digestiva-Departamento de Aparato Digestivo de Clínica ServiDigest de Barcelona
Colegiado nº 53504 del CoMB


