Obesidad y Cáncer

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad es una enfermedad crónica, caracterizada por el aumento de la grasa corporal, asociada a mayor riesgo para la salud.

Reconocerla como enfermedad crónica recidivante es un importante punto de partida para destinar esfuerzos y recursos, y debe abordarse como una enfermedad controlable que requiere una atención de por vida.

La Obesidad no tiene que valorarse sólo como un problema estético, sino también y sobre todo de salud, ya que según la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) acentúa la aparición de otras enfermedades como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial, el aumento de colesterol, algunas enfermedades degenerativas osteoarticulares, enfermedades cardiovasculares, alteraciones psíquicas (ansiedad, depresión, baja autoestima), apnea del sueño, trastornos ginecológicos, digestivos , hepáticos, y una mayor probabilidad de presentar cáncer.

Centers for Disease Control and Prevention (CDC) informa que el sobrepeso y la obesidad se asocian con al menos 13 tipos distintos de cáncer. Estos tipos de cáncer componen el 40% de todos los casos de cáncer diagnosticados.

Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), la obesidad es uno de los factores de riesgo menos conocidos por la población en general y, sin embargo, causante de uno de cada veinte tumores.

¿Cómo la obesidad aumenta el riesgo de cáncer?

Se postulan algunos mecanismos para explicar cómo la obesidad aumenta el riesgo de algunos cánceres:

Las personas con obesidad presentan una inflamación crónica de grado bajo, orquestada por células metabólicas en respuesta al exceso de nutrientes y energía, lo cual, con el tiempo, causa daño al ADN que puede conducir al cáncer.

Las personas con sobrepeso y las que tienen obesidad tienen más probabilidad que los individuos de peso normal de tener estados o trastornos relacionados con inflamación local crónica o que la pueden causar y que son factores de riesgo de algunos cánceres.

Por ejemplo, la inflamación local crónica inducida por la enfermedad de reflujo gastroesofágico o por el esófago de Barrett es una causa probable de adenocarcinoma de esófago.

La obesidad es un factor de riesgo para cálculos en la vesícula, un padecimiento caracterizado por inflamación crónica de la vesícula biliar, y los antecedentes de cálculos en la vesícula son un firme factor de riesgo para cáncer de vesícula biliar. La colitis ulcerosa crónica (una afección inflamatoria crónica) y la hepatitis (una enfermedad del hígado que causa inflamación) son factores de riesgo para cáncer de hígado.

El tejido graso (llamado tejido adiposo) produce cantidades en exceso de estrógeno, y concentraciones altas de esta hormona se han asociado con riesgos mayores de cánceres de mama, de ovario, de endometrio y de algunos otros.

Las personas obesas suelen tener mayores concentraciones de insulina en la sangre y del factor-1 de crecimiento semejante a la insulina (IGF-1). Esta afección, se conoce como hiperinsulinemia o resistencia a la insulina que precede a la aparición de diabetes mellitus tipo 2. Las altas concentraciones de insulina y de IGF-1 son factores de crecimiento para células tumorales y pueden promover la formación de cáncer de colon, de riñón, próstata y de endometrio.

El mejor tratamiento es la prevención

Fomentar los estilos de vida saludable ayuda a combatir la obesidad y enfermedades crónicas comúnmente conocidas (diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares, entre otras) y es de esperar que también pueda contribuir a reducir la incidencia y a mejorar el pronóstico del Cáncer.

En Clínica ServiDigest aplicamos las medidas clínicas necesarias para cambiar el entorno obesogénico, con la intervención de todos nuestros especialistas.

Dr. Alejandro Mendoza Cerna
Unidad de Obesidad-Servicio de Endocrinología y Nutrición de Clínica ServiDigest
Colegiado n. 62.679 del COMB

 

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