La obesidad después de la pandemia

Una encuesta realizada por la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) a mediados de 2020, concluyó que prácticamente la mitad de los ciudadanos del país habían experimentado un incremento de su peso medio durante la reclusión domiciliaria decretada por el gobierno por la Covid-19. Un 73% de las personas que documentaban un incremento de peso habrían ganado entre 1 y 3 kgs.

Recientemente la SEEDO ha efectuado otra encuesta con un muestreo similar, de la que se extraen algunas conclusiones en línea con la encuesta previa: se confirma que las tasas de sobrepeso y obesidad siguen siendo alarmantes en España, afectando ya a más de la mitad de la población. Según revela esta encuesta, el 53,8% de los entrevistados padecían exceso de peso (un 36,6% con sobrepeso y un 17,2% con obesidad).

Los efectos de la pandemia se reflejan en un incremento del número de personas con obesidad en comparación con la encuesta SEEDO de hace dos años.

El cambio de hábitos de vida como la implantación del teletrabajo, el sedentarismo provocado por estar más horas sentados delante del ordenador o la televisión, el estrés y las limitaciones para acudir a los centros deportivos entre otros, han contribuido a que más de la mitad de la población esté afectada por las consecuencias negativas para su salud que ocasiona el exceso de peso.

La encuesta refleja sobretodo la relajación o descuido de hábitos saludables. Según los encuestados, las principales causas que han provocado el exceso de peso se relacionan, en primer lugar, con hábitos de ejercicio, y en segundo y tercer lugar, la alimentación y la gestión emocional respectivamente.

Un 42,6% de los encuestados reconoce que no realiza ninguna actividad deportiva o le dedica menos de 1 hora a la semana a cualquier modalidad de ejercicio físico o deportivo.

Además, un 47,2% de los encuestados manifiestan que pasan entre 1 y 5 horas al día inactivos, siendo un 31% y un 16% los que afirman pasar entre 5 y 8 horas al día o más de 8 horas, respectivamente, en actitud sedentaria.

Aunque un 80,7% de la población sedentaria considera que podría dedicar tiempo a practicar ejercicio, el principal motivo que se argumenta para no realizarlo, es que no les gusta o el alto precio de los centros deportivos.

Es importante poner el foco en la prescripción de un ejercicio físico adecuado y óptimo para cada persona. Debemos buscar actividades más motivantes, adaptadas a las diferentes edades y condiciones de peso y pautadas de forma correcta.

En esta encuesta también queda de manifiesto el estigma social de la obesidad que acompaña a las personas que padecen esta enfermedad. Prácticamente el 43,9% de las personas que creen que tienen exceso de peso se han sentido acomplejadas y rechazadas por su peso en alguna ocasión.

Por otra parte, también queda reflejado en la encuesta la presencia de lesiones asociadas (espalda -lumbalgias-, caderas, rodillas o tobillos) entre las personas con sobrepeso u obesidad. De ellas, un 54,4% (respecto al 47,6% de la población general) constatan una lesión de este tipo en el último año, muy relacionadas con la desviación del centro de gravedad, por el exceso de grasa y por los desequilibrios biomecánicos que presentan.

Para acabar, cabe recordar que más de 800 millones de personas en el mundo padecen obesidad cuyas consecuencias médicas costarán más de un billón de dólares en el año.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *