Enfermedades Cardiovasculares

El Día Mundial del Corazón se celebra cada año el 29 de septiembre y la Fundación Española del Corazón ha planificado actividades de concienciación y educación sanitaria que se llevarán a cabo durante todo el mes de septiembre. Por tal motivo, en Clínica ServiDigest hemos querido hacer una actualización sobre enfermedades cardiovasculares y estilos de vida saludables.

Las enfermedades cardiovasculares se clasifican en:
• Coronarias.
• Cerebrovasculares.
• Arteriales periféricas.

La mayoría de las enfermedades cardiovasculares son originadas por la estenosis (obstrucción) parcial o total de las arterias por ateroesclerosis, es decir, por placas o depósitos de grasa que al agrandarse demasiado o romperse (coágulos) disminuyen o bloquean el riego sanguíneo y producen necrosis (muerte celular) de los órganos (corazón, cerebro, extremidades, riñones, etc).

Los factores de riesgo cardiovascular son:
Tabaquismo
• Hipertensión arterial
Dislipemia
Diabetes mellitus 
Obesidad

Existen otros factores que influyen sobre este riesgo tales como la edad, el sexo, los antecedentes familiares, el sedentarismo y el hábito enólico entre otros.

El riesgo cardiovascular es la probabilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular en el futuro y se puede estimar con escalas como SCORE (Systematic Coronary Risk Evaluation) y REGICOR (Registre Gironí del Cor).

Las dislipemias (dislipidemias o hiperlipemias) son anomalías lipídicas debidas a causas genéticas (primarias), factores ambientales, enfermedades o fármacos (secundarias) que se identifican cuando en la analítica en ayunas detectamos niveles de colesterol total >200 mg/dl o triglicéridos >200 mg/dl. Existen varios tipos de colesterol, el cLDL (low density lipoproteins), también llamado “colesterol malo” que debería estar siempre <160 mg/dl y el cHDL (high density lipoproteins), también llamado “colesterol bueno” que debería estar >40 mg/dl. Los pacientes con factores de riesgo cardiovascular deben tener objetivos de perfil lipídico más estrictos.

Según datos del estudio ENRICA (Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular en España), 23 millones de personas (50,5% de la población adulta) sufren de hipercolesterolemia, la cual podría se la causa de 22% de los eventos coronarios y 40% de los ictus.

Según el estudio PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea), una intervención con una dieta mediterránea tradicional suplementada con aceite de oliva virgen extra y frutos secos (nueces, almendras y avellanas) reduce en un 30% la incidencia de complicaciones cardiovasculares mayores, disminuyendo la posibilidad de sufrir infarto de miocardio y accidente vascular cerebral. El estudio Predimed-plus tiene como objetivo determinar el efecto de la dieta mediterránea hipocalórica, actividad física y terapia conductual sobre la morbi-mortalidad cardiovascular.

¿Cómo reducir el colesterol total y el cLDL?
• Disminuir el consumo de:
◦ Ácidos grasos saturados: carnes grasas y derivados, productos lácteos (leche entera, nata, quesos curados, mantequilla), manteca y grasas de origen vegetal (coco, palma y cacao) utilizadas en productos procesados y pastelería.
◦ Ácidos grasos trans: se encuentran en alimentos industrializados, sometidos a hidrogenación (galletas, bollería, pastelería industrial, patatas chips, margarinas) y aceites mantenidos a altas temperaturas durante un largo período de tiempo.
• Aumentar el consumo de:
◦ Fibra: frutas, verduras, avena, cebada, legumbres, cereales integrales.
◦ Alimentos enriquecidos en fitoesteroles.
• Perder peso.

¿Cómo reducir los triglicéridos?
• Perder peso.
• Reducir el consumo de
◦ Alcohol.
◦ Azúcares: azúcar, miel, mermeladas, bollería, postres dulces, bebidas azucaradas o carbonatadas.
• Aumentar la actividad física.

¿Cómo incrementar el cHDL?
• Reducir el consumo de:
◦ Ácidos grasos trans.
◦ Azúcares.
◦ Alcohol.
• Incrementar el consumo de:
◦ Ácidos grasos Monoinsaturados: aceite de oliva y de girasol, frutos secos y aguacate.
◦ Ácidos grasos Poliinsaturados:
▪ Omega 3: pescado azul, mariscos, aceites de pescado, algas marinas, nueces, semillas de calabaza, soja y lino.
▪ Omega 6: aceites de semillas (girasol, maíz, soja, sésamo) y frutos secos.
▪ Aumentar la actividad física.
• Perder peso.
• Dejar de fumar.

En la consulta de Endocrinología y Nutrición le tomaremos la presión arterial, le mediremos la cintura y el índice de masa corporal, solicitaremos una analítica para determinar sus niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos y estableceremos objetivos individualizados según su historia clínica.

Recuerde que muchos de los factores de riesgo son modificables, con una dieta mediterránea equilibrada, actividad física y en algunos casos terapias farmacológicas podemos prevenir las enfermedades cardiovasculares.