Enfermedades Cardiovasculares

El Día Mundial del Corazón se celebra cada año el 29 de septiembre, por lo que la Fundación Española del Corazón ha diseñado una infografía muy útil  y ha planificado actividades de concienciación y educación sanitaria que se llevarán a cabo durante todo el mes de septiembre. Por tal motivo, en ServiDigest hemos querido hacer una actualización sobre enfermedades cardiovasculares y estilos de vida saludables.

Las enfermedades cardiovasculares se clasifican en:
• Coronarias.
• Cerebrovasculares.
• Arteriales periféricas.

En el 2015, cerca de 228000 personas sufrieron un evento cardiovascular en España, de los cuales 108000 correspondieron a infartos y anginas de pecho según la Sociedad Española de Cardiología y 120000 a ictus según la Sociedad Española de Neurología.

La mayoría de las enfermedades cardiovasculares son originadas por la estenosis (obstrucción) parcial o total de las arterias por ateroesclerosis, es decir, por placas o depósitos de grasa que al agrandarse demasiado o romperse (coágulos) disminuyen o bloquean el riego sanguíneo y producen necrosis (muerte celular) de los órganos (corazón, cerebro, extremidades, riñones, etc).

Los factores de riesgo cardiovascular son:
Tabaquismo
• Hipertensión arterial
• Dislipemia
Diabetes mellitus 
Obesidad

Existen otros factores que influyen sobre este riesgo tales como la edad, el sexo, los antecedentes familiares, el sedentarismo y el hábito enólico entre otros. En el Congreso Europeo de Cardiología celebrado en Barcelona en agosto 2017, el Hospital Universitario de Getafe, presentó un estudio en el que se demuestra que el estrés emocional, la depresión y la ansiedad aumentan el riesgo de tener un infarto de miocardio con arterias coronarias normales.

El riesgo cardiovascular es la probabilidad de sufrir una enfermedad cardiovascular en el futuro y se puede estimar con escalas como SCORE (Systematic Coronary Risk Evaluation) y REGICOR (Registre Gironí del Cor).

Las dislipemias (dislipidemias o hiperlipemias) son anomalías lipídicas debidas a causas genéticas (primarias), factores ambientales, enfermedades o fármacos (secundarias) que se identifican cuando en la analítica en ayunas detectamos niveles de colesterol total >200 mg/dl o triglicéridos >200 mg/dl. Existen varios tipos de colesterol, el cLDL (low density lipoproteins), también llamado “colesterol malo” que debería estar siempre <160 mg/dl y el cHDL (high density lipoproteins), también llamado “colesterol bueno” que debería estar >40 mg/dl. Los pacientes con factores de riesgo cardiovascular deben tener objetivos de perfil lipídico más estrictos.

Según datos del estudio ENRICA (Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular en España), 23 millones de personas (50,5% de la población adulta) sufren de hipercolesterolemia, la cual podría se la causa de 22% de los eventos coronarios y 40% de los ictus.

Según el estudio PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea), una intervención con una dieta mediterránea tradicional suplementada con aceite de oliva virgen extra y frutos secos (nueces, almendras y avellanas) reduce en un 30% la incidencia de complicaciones cardiovasculares mayores, disminuyendo la posibilidad de sufrir infarto de miocardio y accidente vascular cerebral. Actualmente está en marcha el estudio PREDIMED-PLUS que tiene como objetivo determinar el efecto de la dieta mediterránea hipocalórica, actividad física y terapia conductual sobre la morbi-mortalidad cardiovascular.

Según las más recientes recomendaciones de la European Society of Cardiology (ESC) y la European Atherosclerosis Society (EAS) publicadas en 2016 podemos reducir el colesterol total, el cLDL y los triglicéridos e incrementar el cHDL con cambios en la dieta y en el estilo de vida.

¿Cómo reducir el colesterol total y el cLDL?
• Disminuir el consumo de:
◦ Ácidos grasos saturados: carnes grasas y derivados, productos lácteos (leche entera, nata, quesos curados, mantequilla), manteca y grasas de origen vegetal (coco, palma y cacao) utilizadas en productos procesados y pastelería.
◦ Ácidos grasos trans: se encuentran en alimentos industrializados, sometidos a hidrogenación (galletas, bollería, pastelería industrial, patatas chips, margarinas) y aceites mantenidos a altas temperaturas durante un largo período de tiempo.
• Aumentar el consumo de:
◦ Fibra: frutas, verduras, avena, cebada, legumbres, cereales integrales.
◦ Alimentos enriquecidos en fitoesteroles.
• Perder peso.

¿Cómo reducir los triglicéridos?
• Perder peso.
• Reducir el consumo de
◦ Alcohol.
◦ Azúcares: azúcar, miel, mermeladas, bollería, postres dulces, bebidas azucaradas o carbonatadas.
Aumentar la actividad física.

¿Cómo incrementar el cHDL?
• Reducir el consumo de:
◦ Ácidos grasos trans.
◦ Azúcares.
◦ Alcohol.
• Incrementar el consumo de:
◦ Ácidos grasos Monoinsaturados: aceite de oliva y de girasol, frutos secos y aguacate.
◦ Ácidos grasos Poliinsaturados:
▪ Omega 3: pescado azul, mariscos, aceites de pescado, algas marinas, nueces, semillas de calabaza, soja y lino.
▪ Omega 6: aceites de semillas (girasol, maíz, soja, sésamo) y frutos secos.
▪ Aumentar la actividad física.
• Perder peso.
• Dejar de fumar.

En la consulta de Endocrinología y Nutrición le tomaremos la presión arterial, le mediremos la cintura y el índice de masa corporal, solicitaremos una analítica para determinar sus niveles de glucosa, colesterol y triglicéridos y estableceremos objetivos individualizados según su historia clínica.

Recuerde que muchos de los factores de riesgo son modificables, con una dieta mediterránea equilibrada, actividad física y en algunos casos terapias farmacológicas podemos prevenir las enfermedades cardiovasculares.