Cáncer de Páncreas

El tipo de cáncer de páncreas más frecuente (95%) es el llamado Carcinoma ductal y deriva de las células de los conductos pancreáticos.

El cáncer de páncreas es la cuarta causa más frecuente de muerte por cáncer en los países occidentales. La supervivencia global a los 5 años desde el momento del diagnóstico es inferior al 5%. Aproximadamente el 80% de los pacientes se diagnostican en estadios avanzados de la enfermedad.
La edad media en el diagnóstico se sitúa en la séptima década de la vida y se han descrito los siguientes factores de riesgo: el tabaco, el consumo de carnes “rojas”, la obesidad, la diabetes y la pancreatitis crónica.

Un 5-10% de los pacientes presentan agregación familiar que se manifiesta en tres formas: cáncer de páncreas familiar, cáncer de páncreas asociado a otros síndromes hereditarios y antecedente de pancreatitis hereditaria.

Se recomienda realizar estudio de despistaje de cáncer de páncreas en los individuos de alto riesgo con una base genética mediante Ecoendoscopia o Colangiografía por resonancia magnética.

Los síntomas varían según la localización en el páncreas, pero con frecuencia presentan pigmentación amarilla de la piel y los ojos, cansancio, falta de apetito, pérdida de peso, dolor de espalda, depresión, náuseas o debut reciente de diabetes.

Si un paciente presenta los síntomas descritos debe realizarse un escáner abdominal (TC multicorte con contraste) que informe de la localización del tumor, el tamaño, su relación con los vasos abdominales y órganos vecinos, así como la presencia de enfermedad a distancia del tumor (metástasis).

A veces se necesita complementar el estudio con una Ecoendoscopia que además permite la realización de punción de la lesión para estudio en el laboratorio de anatomía patológica.

Con la información de estas pruebas, el cáncer de páncreas se clasifica en: resecable, resecable “marginalmente” (en el límite de resección), localmente avanzado (irresecable) y metastásico (con enfermedad a distancia).

Es muy importante el diagnóstico precoz y el tratamiento coordinado de los distintos especialistas (digestivo, cirujano, radiólogo, oncólogo,…) para realizar un manejo adecuado al estadio de la enfermedad.

En los tumores resecables (15-20% de los tumores), el tratamiento recomendado es la resección quirúrgica, asociada a quimio-radioterapia tras la cirugía (adyuvante) o previa a la misma (neoadyuvante). La supervivencia a los 5 años es del 15-20%. Los factores pronósticos más importantes son el tamaño del tumor, el número de ganglios afectados y la invasión vascular y de los fascículos nerviosos peripancreáticos.

El tumor se localiza con mayor frecuencia en la cabeza del páncreas y la cirugía más habitual es la duodenopancreatectomía cefálica, donde se extirpa la cabeza del páncreas, parte del estómago, el duodeno, el conducto biliar y la vesícula biliar.

La mayoría de los pacientes se diagnostican en estadios avanzados, pudiendo recibir quimioterapia-radioterapia paliativa y/o tratamientos para el control de los síntomas. La supervivencia es aproximadamente de 10 meses.
Actualmente se investiga intensamente en nuevos tratamientos del cáncer de páncreas.