El Colon

El colon es un órgano vivo que puede presentar diferentes enfermedades funcionales y orgánicas, incluso en personas asintomáticas.

Las medidas higiénicas y dietéticas representan medidas fundamentales para conseguir un adecuado funcionamiento del colon y establecer la prevención primaria para prevenir potenciales enfermedades.

El aparato digestivo es uno de los sistemas más ricos y variados del organismo humano.

Desde la boca hasta el ano forma una larga estructura tubular (complementada con una serie de órganos anexos) que se encarga del complejo proceso de digestión, absorción y metabolización del alimento, su almacenamiento y, finalmente, la expulsión de los restos sobrantes.

El colon, también nombrado intestino o intestino grueso, representa el último tramo de este aparato digestivo, conectando el intestino delgado con el ano.

Es un órgano de morfología tubular, de unos 150 cm. de longitud (por 5-10 cm. de anchura), formado de siete partes: desde el interior hacia el final encontramos sucesivamente el ciego, el colon ascendente, el colon transverso, el colon descendente, el sigma, el recto y el ano.

Su pared está formada por diversas capas o sustratos donde encontramos células epiteliales, glándulas, tejido muscular y una capa externa serosa que son las responsables de facilitarle sus funciones:

  • Completar la absorción de líquidos y de algunos alimentos (la mayor parte ya se ha absorbido en el intestino delgado) incorporándolos en el torrente sanguíneo.
  • Almacenar y eliminar los residuos en forma de excrementos mediante movimientos peristálticos coordinados.

Como cualquier otro órgano vivo del cuerpo humano, puede presentar trastornos y cambios en su comportamiento, dinamismo y arquitectura, tanto de tipo benigno como maligno.

De entre los primeros podemos encontrar trastornos de tipos funcionales (colon irritable, hipo o hipertonicidades locales, trastornos expulsivos) o de tipo orgánicos (hemorroides, divertículos, angiomas, pólipos, colitis, infartos, enfermedades inflamatorias).

Entre los procesos malignos destaca el cáncer de colon, una degeneración del epitelio colónico, que se encuentra con una incidencia progresivamente en aumento en el mundo occidental.

Para conseguir una adecuada funcionalidad del colon y prevenir potenciales enfermedades futuras debemos establecer unos adecuados hábitos dietéticos y nutricionales: una dieta típicamente “mediterránea” rica en verduras, legumbres, ensaladas, frutas y fibra en general, evitando grasas animales, alcohol, tabaco y sobrepeso.

Cuando estas medidas se convierten en insuficientes y en casos seleccionados con estreñimiento, colon irritable, enfermedad diverticular no complicada, toxicidad colónica,… existen sencillos procedimientos terapéuticos complementarios que pueden ayudar, de forma individual, a devolver el equilibrio y la normalidad al funcionalismo digestivo.

Existen otros casos con mal funcionamiento intestinal donde las medidas higiénico-dietéticas aisladas pueden resultar insuficientes. Es entonces cuando, bajo prescripción médica, pueden jugar un papel importante algunas medicaciones como antidiarreicos o laxantes, espasmo líticos, antiinflamatorios, protectores gástricos, antiflatulentos…

Finalmente, en aquellos casos con sintomatología digestiva persistente, presencia de síntomas de alarma, antecedentes familiares de enfermedades de colon o, sencillamente por el hecho de llegar a una determinada edad (a partir de los 50 años), se puede considerar necesario que se revise el interior del colon para poder descartar o detectar las enfermedades intestinales concretas con la posibilidad de hacer prevención y aplicar el tratamiento más adecuado.

Este procedimiento sencillo, seguro y fiable es la Colonoscopia.

La visión total, completa y directa del intestino que aporta la Colonoscopia, permite completar el estudio con técnicas diagnósticas (biopsias) y terapéuticas (extracción de pólipos, coagulación de lesiones, colocación de prótesis, dilatación de zonas disminuidas de calibre…) en el mismo acto, con una sensibilidad y especifidad generales aproximadas del 100%.

Desde Clínica ServiDigest recomendamos hacer una revisión periódica mediante esta técnica de exploración, fundamental para diagnosticar y tratar la mayoría de lesiones premalignas del colon.

Cuando el cáncer de colon se detecta en fases iniciales, se consigue una curación completa en la mayoría de los casos, pero cuando se diagnostica en fases avanzadas, sólo un pequeño porcentaje sobreviven a los cinco años.

Es importante tener en cuenta que ante cualquier síntoma digestivo de alarma, habrá que ponerse en manos de un servicio especializado en el Aparato Digestivo que pueda valorar individualmente cada situación.

Adicionalmente, también se recomienda una revisión digestiva de carácter preventivo a partir de los 50 años, independientemente de los síntomas que se presenten.