Fulguración con Gas Argon-Plasma

Fulguración con Gas Argon-Plasma

Es una técnica hemostática que tiene la característica de penetrar tan solo en  las capas más superficiales de la pared del aparato digestivo, extendiéndose la fulguración más a lo ancho que en profundidad, por lo que constituye una solución muy segura a la hora de tratar lesiones sangrantes.

También puede ser utilizada como tratamiento del esófago de Barrett  (enfermedad esofágica que puede predisponer a un cáncer) de tipo residual o cuando se presenta en forma de lengüetas, o bien como método de ablación de formaciones polipoideas residuales.

Es, en definitiva, un procedimiento  de fulguración eléctrica, ya que el plasma de argón ionizado no arde ni entra en combustión, tan solo constituye el vehículo que transmite  la corriente monopolar hacia el tejido, provocando un aumento de temperatura y la coagulación o fulguración del mismo.