Extracción Endoscópica de Cuerpos Extraños

Extracción Endoscópica de Cuerpos Extraños

Existen infinidad de objetos que pueden acabar alojados en el tubo digestivo.

Cuando se trata del tramo superior, suelen ser restos alimentarios sólidos o de consistencia elástica, normalmente huesos, espinas o bolos cárnicos,  que pueden ingerirse debido a una deglución rápida, o bien objetos de diverso uso y pequeño tamaño (clips, botones, monedas, alfileres, etc) que pueden tragarse accidentalmente al tenerlos en la boca.

La endoscopia oral, mediante un utillaje muy diverso, permite la extracción de estos objetos, que a veces pueden enclavarse, agravando el cuadro clínico y dificultando la extracción.

Si sobrepasan el píloro y el duodeno ya son irrecuperables mediante la endoscopia alta, por lo que es importante practicar la misma en las primeras horas si las circunstancias lo permiten.

Mediante la colonoscopia pueden también recuperarse cuerpos extraños que hayan bajado del tramo superior ( a veces se quedan en el ciego o atravesados en la válvula ileocecal) o que se hayan introducido por vía anal como cánulas de irrigación u objetos relacionados con prácticas sexuales.