Pancreatitis Crónica

La Pancreatitis Crónica es una enfermedad caracterizada por la inflamación del páncreas con pérdida de sus funciones, debido a la destrucción progresiva e irreversible de las células y su sustitución por tejido fibroso. El páncreas disminuye de tamaño (se atrofia).

En condiciones normales el páncreas tiene dos funciones fundamentales: la exocrina y la endocrina.

La función exocrina la desarrollan unas células llamadas acinares y ductales que producen unas substancias (enzimas y electrolitos) que consiguen digerir lo que comemos y que los nutrientes pasen a la sangre. La enzima amilasa ayuda en la absorción de los azúcares, la tripsina en las proteínas y la lipasa en las grasas.

La función endocrina la realizan otras células del páncreas (islotes de Langerhans) que producen insulina para el control de la glucosa en sangre. Se puede vivir sin páncreas pero hay que sustituir sus funciones con medicamentos.

La causa más frecuente (casi en el 80 %) es el alcohol, aunque no todas las personas con consumo crónico de alcohol desarrollan esta enfermedad. A menudo deben existir otros factores como el tabaquismo.

En aproximadamente un 20% de los casos la causa es desconocida (pancreatitis idiopática). En un 2-3%, la pancreatitis crónica es debida a alteraciones genéticas (por ejemplo: la fibrosis quística o la pancreatitis hereditaria), a alteraciones autoinmunes (pancreatitis autoinmune), o a ciertos factores ambientales del clima o la dieta, como por ejemplo la observada en India o África (pancreatitis tropical).

El dolor es el síntoma principal (más del 90% de pacientes lo presentan). Se localiza en la parte superior y central del abdomen y se irradia hacia ambos lados y a veces a la espalda. Puede ser un dolor continuo o en forma de brotes pareciendo episodios de pancreatitis aguda. Es un dolor que se desencadena con la comida y puede existir pérdida de peso por miedo a comer.

El exceso de grasa en las heces (esteatorrea) es el segundo síntoma más frecuente. Es debido a la insuficiencia pancreática exocrina (falta de enzimas que impide que la grasa de la dieta se absorba). Esto ocurre habitualmente de forma tardía en la evolución de la enfermedad, aunque, sobre todo en los pacientes ancianos, puede tratarse del primer síntoma. Se caracteriza por deposiciones pastosas, brillantes y muy voluminosas, y además, el paciente suele presentar pérdida de peso.

La diabetes es el tercer síntoma más habitual y se debe a la insuficiencia pancreática endocrina. Normalmente es un síntoma de la enfermedad cuanto ésta se encuentra en un estado muy avanzado y el paciente suele presentar también heces grasas.

Otros síntomas menos frecuentes son la coloración amarilla de piel y mucosas (ictericia) por compresión del conducto biliar, la formación de líquido en el interior del abdomen (ascitis pancreática) y la hemorragia digestiva por varices gástricas.

En muchos casos una radiografía simple del abdomen permite sospechar una pancreatitis crónica al visualizar calcificaciones en el área pancreática.

Existen además otras exploraciones que nos informarán de las alteraciones pancreáticas (tamaño, forma y estructura). Son la Ecografía abdominal, la Tomografía computarizada abdominal y la Colangiopancreatografía por resonancia. Para visualizar mejor el tejido pancreático, en caso de duda diagnóstica con un proceso canceroso, la prueba de elección es la Ecoendoscopia que permite además realizar una punción con toma de muestra para estudio del tejido.

La Colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (CPRE) se realizará solo en los pacientes que precisen un tratamiento específico.

Existen varios métodos para diagnosticar la insuficiencia pancreática exocrina, uno de los más sencillos es el estudio de elastasa en una muestra de heces.

Ante esta patología, se recomienda la supresión del alcohol y el tabaco.

El tratamiento será primero con paracetamol (en caso de dolor agudo o crónico) o antiinflamatorios/metamizol (solo para un dolor de tipo agudo). Si con ello no se controla el dolor se pueden administrar también otros tratamientos como la pregabalina, el tramadol y opiáceos mayores (derivados mórficos más potentes).

Otras opciones de tratamiento son la colocación temporal mediante una CPRE de una prótesis (tubo) dentro del conducto pancreático principal si se comprueba un estrechamiento de su calibre (estenosis).

Si no existiera estenosis se puede realizar la neurolisis del plexo celíaco mediante la inyección de una substancia en el plexo celíaco (región situada cerca del páncreas), guiada habitualmente por una Ecoendoscopia, cuyo resultado (mejoría del dolor) es temporal. Si no se puede controlar el dolor con estos medios está indicada la intervención quirúrgica.

El tratamiento de la insuficiencia pancreática exocrina (esteatorrea) se realizará tomando en las comidas las enzimas que el páncreas no produce, siendo muy efectivo y bien tolerado.

El tratamiento de la insuficiencia pancreática endocrina (diabetes) consiste en administración de insulina o antidiabéticos orales, y dieta sin exceso de azúcares.