Úlcera péptica

La úlcera péptica es la presencia de una lesión (herida, llaga) en el recubrimiento mucoso gástrico o duodenal. Las dos causas más frecuentes de esta enfermedad son la infección por Helicobacter Pylori y el consumo de anti-inflamatorios no esteroideos.

Aproximadamente un 10% de los pacientes debutan con síntomas secundarios a alguna de las complicaciones de la Ulcera péptica como hemorragia digestiva, dolor epigástrico y la dispepsia.

Estos síntomas se inician habitualmente a las 2 o 3 horas después de la ingesta y cede con la alimentación o con la toma de antisecretores.

Solo en raras ocasiones, ante la presencia de complicaciones, puede ser necesario el tratamiento quirúrgico del paciente.

Es importante destacar que se recomienda siempre la comprobación de la cicatrización de las ulceras gástricas 12 semanas después del tratamiento para confirmar la cicatrización y descartar que se trate de una ulcera maligna (cáncer gástrico), mientras que las ulceras duodenales no requieren control dado que no son malignas prácticamente nunca.

La Gastroscopia es el método diagnóstico más adecuado, permitiendo además la toma de biopsias y el tratamiento de algunas de las complicaciones.

Es importante comprobar siempre la presencia de Helicobacter Pylori en todo paciente con Ulcera péptica,  dado que su erradicación contribuye a la cicatrización de la lesión y evita que reaparezca.

Es recomendable que en caso de algunos de los síntomas anteriormente descritos, consulte a un especialista para determinar las causas, seleccionar el mejor tratamiento, además de conocer el control y seguimiento apropiado en cada caso individual.

Clínica ServiDigest dispone de una unidad especializada en Gastroenterología para el estudio y tratamiento de esta patología.