Helicobacter Pylori

La infección por Helicobacter Pylori  es muy frecuente afectando a más de la mitad de la población mundial, en especial a individuos que viven en países en vías de desarrollo.

Las principales vías de contagio son la oral-oral y la fecal-oral, ya sea por ingesta de agua o alimentos que contengan la bacteria o bien por malas condiciones de higiene.

Esta bacteria es responsable de procesos patológicos que ocasionan gastritis activa crónica, ulcera péptica, cáncer gástrico y linfoma gástrico.

En algunos casos se asocia con enfermedades extradigestivas cardiovasculares, dermatológicas, autoinmunes…

Los síntomas relacionados a esta bacteria son variados y entre ellos destacan la dispepsia, la distensión abdominal o la acidez de estómago.

Los métodos diagnósticos se dividen en directos (histología, prueba de ureasa mediante biopsia, cultivo) o bien indirectos (serología, prueba de aliento con urea, test de antígeno en heces).

La Gastroscopia es el principal procedimiento para determinar lesiones en la mucosa producida por el Helicobacter Pylori, permitiendo además la toma de biopsias para estudio histológico, test de ureasa, o bien para cultivo.

Entre las pruebas no invasivas destaca la Prueba del aliento o Prueba de la urea,  cuyo fundamento consiste en detectar la actividad de la ureasa (enzima presente en la bacteria), tras la administración oral de urea.
Esta prueba tiene una alta sensibilidad (98%) y especificidad (97%), siendo considerada el método de elección para confirmar la erradicación de la infección por Helicobacter Pylori.

El tratamiento de elección de esta bacteria consiste en administrar una combinación de antibióticos asociado a antisecretores, habiéndose detectado en los últimos años una resistencia creciente a algunos antibióticos que motiva que en muchos casos se deba repetir el tratamiento modificando alguno de los fármacos utilizados.

Es importante que en caso presentar algunos de los síntomas anteriormente descritos,  consulte a un especialista para determinar las causas, seleccionar el mejor tratamiento, además de conocer el control y seguimiento apropiado en cada caso individual.

Clínica ServiDigest dispone de una unidad especializada en Gastroenterología para el estudio y tratamiento de esta patología.